El VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) es una infección que afecta al sistema inmunitario y que, sin tratamiento, puede evolucionar hasta provocar el sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), la fase más avanzada de la infección.
Aunque actualmente no existe una cura que elimine completamente el VIH del organismo, los tratamientos antirretrovíricos permiten controlar el virus y mantenerlo en niveles muy bajos. Las personas que reciben un tratamiento eficaz pueden llevar una vida larga y saludable. Además, cuando el tratamiento consigue mantener la carga viral indetectable, el VIH no se transmite por vía sexual. (who.int)
¿Qué es el VIH?
El VIH es un virus que ataca determinadas células del sistema inmunitario, especialmente los linfocitos CD4, que desempeñan un papel importante en la defensa del organismo frente a infecciones y enfermedades.
A medida que el virus se reproduce, puede reducir progresivamente la capacidad del sistema inmunitario para responder frente a determinados microorganismos y algunos tipos de cáncer.
Sin tratamiento, la infección puede avanzar durante años hasta llegar a una fase avanzada conocida como sida. Sin embargo, gracias a los tratamientos actuales, muchas personas con VIH nunca llegan a desarrollar sida. (who.int)
Características principales
- El VIH es un virus que afecta al sistema inmunitario.
- El sida es la fase más avanzada de la infección por VIH.
- Una persona puede tener VIH durante años sin presentar síntomas evidentes.
- El diagnóstico se realiza mediante pruebas específicas.
- El tratamiento se basa en medicamentos antirretrovíricos.
- Actualmente no existe una cura definitiva para eliminar el VIH.
- El tratamiento puede reducir la carga viral hasta niveles indetectables.
- Una persona con carga viral indetectable mantenida no transmite el VIH por vía sexual.
- Existen medidas eficaces para prevenir la infección.
- El diagnóstico y tratamiento precoz ayudan a evitar complicaciones.
VIH y sida: ¿son lo mismo?
No. Aunque los términos VIH y sida suelen utilizarse juntos, no significan exactamente lo mismo.
El VIH es el virus y la infección que provoca. El sida es el nombre que recibe la fase más avanzada de esa infección, cuando el sistema inmunitario está gravemente debilitado y pueden aparecer determinadas infecciones oportunistas o enfermedades asociadas.
Una persona diagnosticada con VIH no tiene necesariamente sida. De hecho, el objetivo del tratamiento antirretrovírico es mantener el virus controlado y evitar que la infección progrese. (who.int)
¿Cuáles son los síntomas del VIH?
Los síntomas pueden variar considerablemente dependiendo de la fase de la infección. Además, algunas personas pueden no presentar síntomas durante mucho tiempo.
Durante las primeras semanas después de la infección puede aparecer un cuadro parecido al de una gripe. Entre las manifestaciones posibles se encuentran:
- Fiebre.
- Dolor de cabeza.
- Dolor de garganta.
- Erupciones cutáneas.
- Ganglios inflamados.
- Cansancio o malestar general.
Estos síntomas no permiten diagnosticar el VIH por sí solos, ya que también pueden aparecer en numerosas infecciones comunes.
En fases más avanzadas, especialmente cuando la infección no recibe tratamiento, pueden aparecer pérdida de peso, fiebre persistente, diarrea, tos, inflamación de los ganglios y otras manifestaciones relacionadas con el debilitamiento del sistema inmunitario. (who.int)
Por eso, la única manera de saber si existe una infección por VIH es realizar una prueba.
¿Cómo se transmite el VIH?
El VIH se transmite cuando determinados líquidos corporales de una persona infectada entran en contacto con el organismo de otra persona en circunstancias que permitan la transmisión.
Entre los líquidos que pueden contener una cantidad suficiente de virus se encuentran la sangre, el semen, las secreciones vaginales y rectales y la leche materna. (who.int)
Las principales vías de transmisión son:
Relaciones sexuales
El VIH puede transmitirse principalmente mediante relaciones sexuales vaginales o anales sin protección con una persona que tenga el virus y no esté controlado mediante tratamiento.
El riesgo puede aumentar cuando existen otras infecciones de transmisión sexual.
Sangre contaminada
Compartir agujas, jeringuillas u otro material utilizado para inyectarse drogas puede transmitir el VIH si está contaminado.
También existe riesgo con determinados procedimientos realizados con material no esterilizado.
Transmisión de madre a hijo
El VIH puede transmitirse durante el embarazo, el parto o la lactancia. Sin embargo, el tratamiento antirretrovírico y otras medidas médicas permiten reducir enormemente este riesgo. (who.int)
¿Cómo NO se transmite el VIH?
Una de las ideas importantes para evitar el estigma asociado al VIH es conocer las situaciones que no transmiten el virus.
El VIH no se transmite mediante:
- Abrazar a una persona.
- Dar la mano.
- Besarse de forma habitual.
- Compartir alimentos.
- Compartir vasos o cubiertos.
- Utilizar el mismo baño.
- Compartir agua.
- La convivencia cotidiana.
- Tos o estornudos.
La OMS señala expresamente que el VIH no se transmite mediante contactos habituales como abrazos, besos, apretones de manos o compartir alimentos. (who.int)
¿Cómo se diagnostica el VIH?
La infección por VIH se diagnostica mediante pruebas específicas que pueden detectar el virus o determinados marcadores de la infección.
Existen pruebas rápidas que pueden proporcionar resultados en poco tiempo, aunque el tipo de prueba y el momento en que se realiza son importantes para interpretar correctamente el resultado. (who.int)
Si una prueba de cribado ofrece un resultado positivo, es necesario realizar las pruebas de confirmación correspondientes.
El diagnóstico precoz permite comenzar el tratamiento antes de que el virus provoque un deterioro importante del sistema inmunitario.
El Ministerio de Sanidad dispone de información específica sobre diagnóstico precoz y VIH, además de recursos relacionados con la prevención y las infecciones de transmisión sexual.
¿Existe tratamiento para el VIH?
Sí. El tratamiento se basa en una combinación de medicamentos antirretrovíricos, conocidos como TAR.
Estos medicamentos no eliminan completamente el VIH del organismo, pero pueden impedir que el virus se multiplique y reducir su presencia en la sangre hasta niveles muy bajos.
Cuando el tratamiento funciona correctamente, el sistema inmunitario puede mantenerse fuerte y el riesgo de desarrollar enfermedades asociadas al VIH disminuye considerablemente. (who.int)
Las recomendaciones clínicas se actualizan periódicamente. La OMS publicó en diciembre de 2025 nuevas recomendaciones sobre el manejo clínico del VIH, incluyendo actualizaciones sobre tratamiento antirretrovírico, prevención de la transmisión maternoinfantil y otras áreas de atención. (who.int)
El tratamiento debe ser prescrito y supervisado por profesionales sanitarios y mantenerse siguiendo las indicaciones correspondientes.
¿Qué significa tener una carga viral indetectable?
La carga viral indica la cantidad de VIH presente en la sangre.
Cuando una persona recibe tratamiento y la cantidad de virus disminuye hasta quedar por debajo del límite de detección de la prueba utilizada, se habla de carga viral indetectable.
Este concepto tiene una importancia fundamental: una persona con VIH que mantiene una carga viral indetectable gracias al tratamiento no transmite el VIH a sus parejas sexuales. (who.int)
Esto se suele resumir mediante el concepto I=I: indetectable es igual a intransmisible en el ámbito de la transmisión sexual.
¿Qué es el sida?
El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) representa la fase más avanzada de la infección por VIH.
Cuando el sistema inmunitario está gravemente debilitado, determinadas infecciones y enfermedades pueden aparecer con mayor facilidad. Son las denominadas infecciones oportunistas.
Entre las enfermedades que pueden aparecer en fases avanzadas se encuentran determinadas formas de tuberculosis, infecciones graves, meningitis criptocócica, linfomas y sarcoma de Kaposi, entre otras. (who.int)
Gracias al tratamiento antirretrovírico, muchas personas con VIH pueden evitar llegar a esta fase.
¿Cómo se puede prevenir el VIH?
La prevención puede combinar diferentes estrategias dependiendo de las circunstancias personales.
Entre las principales medidas se encuentran:
- Utilizar preservativo correctamente durante las relaciones sexuales.
- Realizarse pruebas de VIH cuando exista posibilidad de exposición.
- Realizar pruebas para otras infecciones de transmisión sexual.
- No compartir agujas, jeringuillas ni material de inyección.
- Utilizar material esterilizado para procedimientos que impliquen perforar la piel.
- Recibir tratamiento si se diagnostica una infección por VIH.
- Valorar la PrEP cuando exista un riesgo elevado de infección.
La OMS considera la profilaxis preexposición (PrEP) una herramienta eficaz para prevenir el VIH en personas que no tienen el virus pero presentan un riesgo elevado de adquirirlo. (who.int)
¿Qué es la PrEP?
La profilaxis preexposición, conocida como PrEP, consiste en utilizar medicamentos antirretrovíricos antes de una posible exposición al VIH para reducir el riesgo de infección.
Debe utilizarse siguiendo las indicaciones de profesionales sanitarios y dentro de un programa de prevención que permita realizar los controles necesarios.
La PrEP no protege frente a otras infecciones de transmisión sexual, por lo que puede ser necesario combinarla con otras medidas preventivas.
¿Qué es la PEP?
La profilaxis posexposición (PEP) es un tratamiento antirretrovírico que puede utilizarse después de una posible exposición al VIH para reducir el riesgo de infección.
El tiempo es especialmente importante. La OMS señala que debe iniciarse lo antes posible y dentro de las 72 horas posteriores a la exposición cuando esté indicada. (who.int)
Si se produce una situación que pueda haber supuesto una exposición de riesgo, hay que acudir rápidamente a un servicio sanitario para valorar si está indicada la PEP. No conviene esperar a que aparezcan síntomas.
VIH durante el embarazo
Una persona embarazada con VIH puede recibir tratamiento para proteger su propia salud y reducir el riesgo de transmitir el virus al bebé.
El tratamiento antirretrovírico durante el embarazo, junto con las medidas médicas correspondientes durante el parto y después del nacimiento, permite reducir de forma muy importante la transmisión maternoinfantil. (who.int)
Las decisiones relacionadas con el tratamiento y la lactancia deben individualizarse y seguir las recomendaciones del equipo sanitario.
¿Cuándo hacerse una prueba de VIH?
La prueba puede ser recomendable después de una posible exposición al virus o cuando existen circunstancias que aumenten el riesgo de infección.
También puede formar parte de los controles de salud sexual. Como las diferentes pruebas tienen distintos periodos ventana, el momento adecuado para realizarla o repetirla depende del tipo de prueba y de cuándo se produjo la posible exposición.
Si existe una exposición reciente que pueda tener riesgo, no hay que esperar al resultado de una prueba para consultar sobre la PEP, ya que esta debe iniciarse cuanto antes cuando está indicada.
VIH: una infección que hoy puede controlarse
El VIH sigue siendo una infección crónica para la que actualmente no existe una cura definitiva, pero los avances en diagnóstico, prevención y tratamiento han cambiado profundamente su evolución.
La diferencia fundamental es que VIH y sida no son sinónimos: el VIH es la infección causada por el virus, mientras que el sida corresponde a su fase más avanzada.
La detección temprana y el tratamiento antirretrovírico permiten mantener el virus controlado y proteger el sistema inmunitario. Además, cuando una persona mantiene una carga viral indetectable gracias al tratamiento, no transmite el VIH por vía sexual. (who.int)
Ante una posible exposición, hacerse una prueba y consultar rápidamente con un profesional sanitario son pasos fundamentales, especialmente porque algunas medidas preventivas, como la PEP, dependen de actuar dentro de un plazo limitado.
