Dismenorrea: qué es, síntomas, causas, tipos y tratamiento del dolor menstrual

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Dismenorrea: qué es, síntomas, causas, tipos y tratamiento del dolor menstrual

La dismenorrea es el término médico utilizado para describir los períodos menstruales dolorosos. Se caracteriza principalmente por la aparición de calambres o dolor en la parte baja del abdomen durante la menstruación, aunque también pueden aparecer molestias en la espalda, las piernas, náuseas, diarrea o dolor de cabeza.

Tener cierta molestia durante la regla es relativamente frecuente, pero un dolor muy intenso que impide realizar las actividades habituales no debería normalizarse. En algunos casos, detrás del dolor puede existir una enfermedad ginecológica que necesita diagnóstico y tratamiento.

¿Qué es exactamente la dismenorrea?

La dismenorrea es el dolor asociado a la menstruación. Normalmente aparece en la parte inferior del abdomen y puede presentarse como calambres, presión, dolor punzante o una molestia continua.

El dolor suele comenzar poco antes o al inicio del período y puede mantenerse durante varios días. En algunas mujeres es leve y permite continuar con normalidad las actividades cotidianas, mientras que en otras puede ser lo suficientemente intenso como para dificultar el trabajo, los estudios, el descanso o el ejercicio.

Características principales

  • Dolor o calambres en la parte baja del abdomen.
  • Puede comenzar antes o al inicio de la menstruación.
  • Puede extenderse hacia la espalda o los muslos.
  • Puede acompañarse de náuseas o diarrea.
  • Existen dos tipos principales: primaria y secundaria.
  • La dismenorrea primaria no se debe a otra enfermedad ginecológica.
  • La secundaria está relacionada con alguna afección del aparato reproductor.
  • El tratamiento depende de la causa y de la intensidad del dolor.
  • Un dolor menstrual nuevo, muy intenso o progresivamente peor debe ser valorado por un profesional sanitario.

¿Por qué duele la regla?

Durante la menstruación, el útero se contrae para ayudar a expulsar su revestimiento. Estas contracciones están relacionadas con unas sustancias llamadas prostaglandinas.

En la dismenorrea primaria existe una mayor actividad de las prostaglandinas, lo que favorece contracciones uterinas más intensas y la aparición de los cólicos menstruales.

Esto explica por qué el dolor suele aparecer alrededor del comienzo del período y por qué los medicamentos antiinflamatorios pueden resultar útiles en algunas personas: además de aliviar el dolor, reducen la producción de prostaglandinas.

Dismenorrea primaria y secundaria

La distinción entre ambos tipos es importante porque no tienen exactamente las mismas causas.

Dismenorrea primaria

Es el tipo más frecuente y normalmente comienza durante la adolescencia o poco después de iniciarse las menstruaciones.

No existe una enfermedad estructural del aparato reproductor que explique el dolor. Las contracciones uterinas relacionadas con las prostaglandinas desempeñan un papel fundamental.

En muchas mujeres, las molestias pueden disminuir con el paso de los años.

Dismenorrea secundaria

La dismenorrea secundaria aparece como consecuencia de una enfermedad o alteración ginecológica.

Puede comenzar después de años de menstruaciones que anteriormente no eran especialmente dolorosas y, en algunos casos, el dolor va aumentando progresivamente.

Entre las causas posibles se encuentran:

  • Endometriosis.
  • Adenomiosis.
  • Miomas uterinos.
  • Enfermedad inflamatoria pélvica.
  • Determinados problemas ginecológicos.
  • En algunas personas, el DIU de cobre puede aumentar el dolor, especialmente durante los primeros meses después de su colocación.

Por este motivo, un cambio importante en el patrón habitual del dolor merece una valoración médica.

¿Cuáles son los síntomas de la dismenorrea?

El síntoma característico es el dolor en la parte inferior del abdomen, pero no es el único que puede aparecer.

Algunas mujeres también presentan:

  • Dolor lumbar.
  • Dolor que se extiende hacia las piernas o los muslos.
  • Náuseas.
  • Diarrea.
  • Dolor de cabeza.
  • Cansancio.
  • Mareos.
  • Sensación de debilidad.

La intensidad es muy variable. Para algunas personas se trata de una molestia tolerable, mientras que para otras puede interferir considerablemente en su vida cotidiana.

¿Cuándo comienza el dolor menstrual?

En la dismenorrea primaria, el dolor puede aparecer uno o dos días antes de la menstruación o coincidiendo con su inicio y suele durar unos días.

En cambio, cuando existe dismenorrea secundaria, el dolor puede presentar un patrón diferente. Puede comenzar varios días antes de la regla, prolongarse después de que termine o incluso aparecer fuera de la menstruación.

Este cambio de patrón es uno de los motivos por los que conviene consultar con un profesional sanitario.

¿Cómo se diagnostica la dismenorrea?

El diagnóstico comienza con la historia clínica. El profesional sanitario preguntará cuándo aparece el dolor, cuánto dura, cuál es su intensidad, si ha cambiado con el tiempo y si existen otros síntomas.

También es importante conocer cómo son los ciclos menstruales y si el dolor afecta a las actividades habituales.

Cuando existe sospecha de dismenorrea secundaria pueden realizarse diferentes pruebas.

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Exploración ginecológica

Dependiendo de la edad, los síntomas y las circunstancias de cada paciente, puede realizarse una exploración ginecológica para buscar posibles alteraciones.

Ecografía

La ecografía pélvica puede ayudar a detectar determinadas causas del dolor, como miomas u otras alteraciones ginecológicas.

No todas las causas de dolor menstrual se pueden identificar mediante una ecografía, por lo que la interpretación debe realizarse junto con los síntomas y la historia clínica.

Otras pruebas

Cuando existe sospecha de determinadas enfermedades, pueden ser necesarias otras pruebas. En algunos casos concretos puede recurrirse a una laparoscopia para estudiar directamente la pelvis, especialmente cuando se sospecha endometriosis y otras pruebas no han permitido establecer el diagnóstico.

¿Cómo se trata la dismenorrea?

El tratamiento depende principalmente de si se trata de una dismenorrea primaria o secundaria y de la intensidad de los síntomas.

Calor local

Aplicar una bolsa de agua caliente o una almohadilla térmica en la parte baja del abdomen puede ayudar a aliviar los calambres.

También puede resultar agradable tomar una ducha o baño caliente.

Ejercicio

La actividad física moderada puede ayudar a algunas personas a reducir las molestias.

Caminar, nadar, montar en bicicleta o realizar ejercicios suaves son algunas opciones que pueden incorporarse según las preferencias y la situación individual.

Antiinflamatorios

Medicamentos como ibuprofeno o naproxeno pueden utilizarse para aliviar el dolor menstrual en personas que pueden tomarlos.

Suelen ser especialmente útiles porque los antiinflamatorios no esteroideos reducen la producción y los efectos de las prostaglandinas.

Sin embargo, no son adecuados para todo el mundo. Las personas con determinados problemas digestivos, renales, hepáticos, cardiovasculares, trastornos de coagulación o alergias a estos medicamentos deben consultar previamente con un profesional sanitario.

Tampoco conviene combinar diferentes antiinflamatorios por cuenta propia.

Tratamientos hormonales

Cuando el dolor es intenso o no mejora suficientemente con otras medidas, un profesional sanitario puede valorar tratamientos hormonales.

Algunas formas de anticoncepción hormonal pueden reducir el dolor menstrual al modificar el ciclo y el revestimiento del útero. Entre las opciones se encuentran determinadas píldoras, parches, anillos, implantes o dispositivos intrauterinos hormonales, dependiendo de las circunstancias de cada persona.

¿La alimentación puede mejorar la dismenorrea?

No existe una dieta que cure por sí sola la dismenorrea.

Mantener una alimentación equilibrada, una buena hidratación y unos hábitos saludables puede contribuir al bienestar general, pero no debe utilizarse para sustituir el estudio médico cuando existe un dolor intenso o persistente.

También puede ser útil llevar un registro de los síntomas y del ciclo menstrual, anotando cuándo aparece el dolor, cuánto dura, su intensidad y si existen otros síntomas. Esta información puede facilitar la valoración médica.

¿Cuándo hay que consultar al médico?

No es necesario aguantar un dolor menstrual que impide llevar una vida normal.

Conviene consultar si:

  • El dolor es muy intenso.
  • Los analgésicos habituales y las medidas de autocuidado no funcionan.
  • El dolor ha empeorado recientemente.
  • Las menstruaciones se han vuelto más dolorosas.
  • El dolor aparece también fuera de la regla.
  • Existe dolor durante las relaciones sexuales.
  • Hay dolor al orinar o defecar.
  • Aparece sangrado entre períodos.
  • Las reglas se han vuelto mucho más abundantes o irregulares.
  • Existe pérdida de peso inexplicable o pérdida de apetito.
  • El dolor está interfiriendo con el trabajo, los estudios o las actividades cotidianas.

Estos síntomas pueden justificar una investigación para descartar causas como endometriosis, adenomiosis, miomas o enfermedad inflamatoria pélvica.

¿Cuándo es urgente?

Un dolor pélvico intenso o repentino, especialmente si es diferente al habitual, debe recibir valoración médica.

También es importante buscar atención rápidamente cuando el dolor se acompaña de fiebre, flujo vaginal anormal o con mal olor, o cuando existe la posibilidad de embarazo y aparece un dolor intenso. MedlinePlus recomienda consultar de inmediato ante dolor pélvico acompañado de fiebre o ante dolor repentino e intenso en determinadas circunstancias.

Dismenorrea y endometriosis

Una de las causas que deben considerarse cuando el dolor menstrual es intenso, persistente o empeora con el tiempo es la endometriosis.

Esta enfermedad puede provocar dolor pélvico y menstrual importante, además de otros síntomas. No todas las mujeres con dismenorrea tienen endometriosis, pero un patrón de dolor que cambia o que afecta significativamente a la calidad de vida merece una valoración ginecológica.

También existen otras causas de dismenorrea secundaria, por lo que no debe atribuirse automáticamente un dolor intenso a la menstruación sin estudiar el caso cuando existen señales de alarma.

Dismenorrea y síndrome premenstrual: no son lo mismo

Aunque pueden aparecer alrededor del mismo momento del ciclo, dismenorrea y síndrome premenstrual no son sinónimos.

La dismenorrea se refiere principalmente al dolor asociado a la menstruación. El síndrome premenstrual puede incluir síntomas físicos y emocionales que aparecen durante los días anteriores al período, como hinchazón, cambios de humor, irritabilidad, sensibilidad mamaria o cansancio.

Una persona puede experimentar uno de estos problemas, ambos o ninguno.

En resumen

La dismenorrea es el dolor menstrual, generalmente localizado en la parte baja del abdomen y causado, en la forma primaria, por las contracciones del útero relacionadas con las prostaglandinas.

Puede ser primaria, cuando no existe otra enfermedad ginecológica responsable, o secundaria, cuando el dolor está relacionado con problemas como endometriosis, adenomiosis, miomas o enfermedad inflamatoria pélvica.

El calor local, el ejercicio suave y determinados analgésicos pueden ayudar a controlar las molestias. Cuando el dolor es intenso, aparece por primera vez en una etapa posterior de la vida, empeora progresivamente o se acompaña de otros síntomas, es importante consultar para investigar su causa.

Para ampliar información puedes consultar la información de MedlinePlus sobre el dolor menstrual y la dismenorrea y las recomendaciones del NHS sobre el dolor menstrual.

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