Las infecciones por estreptococo están provocadas por bacterias del género Streptococcus. Existen diferentes tipos de estreptococos y pueden causar enfermedades muy distintas, desde infecciones leves de garganta o de la piel hasta infecciones graves que requieren atención médica urgente.
Entre los grupos que afectan con mayor frecuencia a las personas se encuentran el estreptococo del grupo A y el estreptococo del grupo B. Sus vías de transmisión, síntomas y consecuencias pueden ser diferentes, por lo que no todas las infecciones por estreptococo deben abordarse de la misma manera.
¿Qué son los estreptococos?
Los estreptococos son un grupo de bacterias que pueden encontrarse en distintas partes del organismo. Algunas personas pueden ser portadoras sin presentar síntomas, mientras que en determinadas circunstancias estas bacterias pueden provocar una infección.
El estreptococo del grupo A, también conocido como Streptococcus pyogenes, puede causar infecciones de garganta, escarlatina, impétigo y celulitis, entre otras enfermedades. En ocasiones poco frecuentes puede producir infecciones invasivas graves.
El estreptococo del grupo B puede encontrarse en el aparato digestivo y genital. Tiene especial importancia durante el embarazo porque puede transmitirse al recién nacido durante el parto y causar infecciones graves en los primeros días o semanas de vida.
Características principales
- Son infecciones causadas por bacterias del género Streptococcus.
- Existen diferentes grupos de estreptococos.
- El grupo A puede causar faringitis, escarlatina e infecciones cutáneas.
- El grupo B tiene especial importancia durante el embarazo y en los recién nacidos.
- Algunas infecciones son leves y otras pueden ser potencialmente graves.
- El diagnóstico depende del tipo de infección.
- Los antibióticos se utilizan cuando están indicados por un profesional sanitario.
- Una buena higiene ayuda a reducir el riesgo de transmisión.
Infección por estreptococo del grupo A
El estreptococo del grupo A puede producir numerosas enfermedades. Una de las más conocidas es la faringitis estreptocócica, una infección de la garganta y las amígdalas.
También puede causar escarlatina, impétigo, celulitis y otras infecciones de la piel. En casos poco frecuentes puede provocar enfermedades invasivas, como fascitis necrosante o síndrome de choque tóxico estreptocócico.
Las infecciones del grupo A son contagiosas y pueden transmitirse principalmente mediante gotículas respiratorias y contacto directo con una persona infectada.
¿Cuáles son los síntomas del estreptococo en la garganta?
La faringitis estreptocócica suele aparecer de forma relativamente rápida. Los síntomas más habituales incluyen:
- Dolor de garganta.
- Fiebre.
- Dolor al tragar.
- Amígdalas enrojecidas e inflamadas.
- Placas o manchas blancas en las amígdalas.
- Ganglios inflamados en la parte delantera del cuello.
- Pequeños puntos rojos en el paladar.
En algunos niños también pueden aparecer dolor abdominal, náuseas, vómitos, dolor de cabeza o una erupción característica de la escarlatina.
Sin embargo, no todo dolor de garganta es consecuencia de un estreptococo. Los virus son responsables de la mayoría de los dolores de garganta. La tos, el moqueo, la ronquera o la conjuntivitis son síntomas que suelen apuntar más hacia una infección vírica que hacia una faringitis estreptocócica.
Estreptococo y escarlatina
La escarlatina es una enfermedad que puede aparecer asociada a una infección por estreptococo del grupo A.
Además de síntomas como dolor de garganta y fiebre, puede producir una erupción roja en la piel. Es más frecuente en niños, aunque también puede afectar a adultos.
Cuando existe sospecha de una infección estreptocócica, el diagnóstico y el tratamiento deben determinarse mediante valoración sanitaria.
Infecciones por estreptococo en la piel
El estreptococo del grupo A también puede producir infecciones cutáneas.
Entre ellas se encuentra el impétigo, que puede provocar lesiones, ampollas y costras, especialmente alrededor de la boca y la nariz o en las extremidades.
También puede provocar celulitis, una infección de las capas más profundas de la piel que suele producir enrojecimiento, hinchazón, calor y dolor en la zona afectada.
Una infección cutánea que aumenta rápidamente, produce dolor intenso, fiebre o un deterioro importante del estado general necesita valoración médica.
¿Qué es el estreptococo del grupo B?
El estreptococo del grupo B (GBS) es diferente del estreptococo del grupo A y tiene especial importancia durante el embarazo.
Una mujer embarazada puede ser portadora de la bacteria sin presentar síntomas. Sin embargo, durante el parto, la bacteria puede transmitirse al recién nacido y, en algunos casos, provocar una infección grave.
El estreptococo del grupo B puede causar en los bebés sepsis, neumonía o meningitis. Por este motivo, durante el embarazo se realiza una prueba de detección en las últimas semanas de gestación y, cuando está indicada, se administran antibióticos durante el parto para reducir el riesgo para el bebé.
Síntomas de una infección por estreptococo del grupo B
Los síntomas dependen de la edad y del lugar donde se produzca la infección.
En los recién nacidos pueden aparecer:
- Fiebre.
- Dificultad para alimentarse.
- Irritabilidad.
- Somnolencia o dificultad para despertarse.
- Dificultad respiratoria.
- Coloración azulada de la piel.
En los adultos, el estreptococo del grupo B puede provocar infecciones urinarias, infecciones de la piel, neumonía o infecciones de la sangre, especialmente en personas de mayor edad o con determinados problemas de salud.
¿Cómo se contagia el estreptococo?
La forma de transmisión depende del tipo de estreptococo y de la infección.
En el caso del grupo A, las bacterias pueden propagarse mediante las secreciones respiratorias, al toser o estornudar, y mediante el contacto directo. También pueden transmitirse al entrar en contacto con heridas o lesiones infectadas.
En la faringitis estreptocócica es habitual que la transmisión se produzca entre personas que mantienen un contacto cercano, incluidos familiares y personas que conviven en el mismo domicilio.
Por su parte, el estreptococo del grupo B puede transmitirse al recién nacido durante el parto.
¿Cómo se diagnostican las infecciones por estreptococo?
El diagnóstico depende de los síntomas y del tipo de infección.
En una posible faringitis estreptocócica, el profesional sanitario puede realizar una prueba rápida de estreptococos mediante una muestra de la garganta. En determinadas circunstancias también puede realizarse un cultivo.
En otras infecciones pueden ser necesarias muestras de las lesiones, análisis de sangre, pruebas de imagen u otras exploraciones.
No es recomendable determinar únicamente por los síntomas si un dolor de garganta necesita antibióticos.
Tratamiento de las infecciones por estreptococo
El tratamiento depende de la infección concreta.
Cuando existe una infección bacteriana por estreptococo que requiere tratamiento, pueden utilizarse antibióticos. En la faringitis estreptocócica, por ejemplo, los antibióticos pueden acelerar la recuperación y ayudar a prevenir algunas complicaciones poco frecuentes.
Es importante no tomar antibióticos por cuenta propia ni utilizarlos para tratar un simple dolor de garganta sin haber determinado que existe una infección bacteriana que los requiera.
En las infecciones estreptocócicas graves o invasivas puede ser necesario el ingreso hospitalario y la administración de antibióticos por vía intravenosa.
¿Qué complicaciones puede producir?
La mayoría de las infecciones por estreptococo no llegan a producir complicaciones graves, pero algunas pueden hacerlo.
Después de una infección por estreptococo del grupo A pueden aparecer determinadas enfermedades inflamatorias, entre ellas la fiebre reumática o la glomerulonefritis postestreptocócica.
Las infecciones invasivas son mucho menos frecuentes, pero pueden causar enfermedades graves como la fascitis necrosante o el síndrome de choque tóxico estreptocócico.
La aparición de fiebre elevada, deterioro rápido del estado general, dificultad para respirar, confusión, dolor intenso o una infección cutánea que evoluciona rápidamente requiere atención médica.
¿Cómo prevenir las infecciones por estreptococo?
No existe una vacuna que prevenga todas las infecciones por estreptococo del grupo A, por lo que las medidas de higiene tienen un papel importante.
Entre las recomendaciones se encuentran lavarse las manos con frecuencia, cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar y mantener las heridas limpias y cubiertas. También conviene evitar compartir objetos personales con una persona que tenga una infección contagiosa.
En el caso del estreptococo del grupo B, el cribado durante el embarazo y el tratamiento antibiótico durante el parto cuando está indicado son medidas fundamentales para reducir el riesgo de infección del recién nacido.
Cuándo consultar al médico
Un dolor de garganta intenso, especialmente si aparece de forma brusca y acompañado de fiebre, dolor al tragar, placas en las amígdalas o ganglios inflamados, puede justificar una valoración médica para determinar si es necesario realizar una prueba de estreptococo.
También es importante consultar rápidamente ante una infección de la piel que se extiende con rapidez, fiebre elevada, dificultad respiratoria, confusión, empeoramiento repentino o cualquier síntoma preocupante en un recién nacido.
Las infecciones por estreptococo no constituyen una única enfermedad. Existen diferentes grupos y manifestaciones, desde una faringitis relativamente habitual hasta infecciones invasivas poco frecuentes pero graves. Identificar correctamente el tipo de infección permite decidir si es necesario realizar pruebas, administrar antibióticos o adoptar otras medidas.
Para ampliar información puede consultarse la información actualizada de MedlinePlus sobre las infecciones por estreptococo y la información de los CDC sobre el estreptococo del grupo A.

